jueves, 7 de abril de 2011

ESCENOGRAFÍA

Pepe W. Lara & Fau Nadal
Escuela de Arte de Sevilla

Por Marta Viñas Ostos y Mª del Carmen Ojeda Benítez

 -¿Pueden explicarnos el concepto que tienen de la escenografía de esta obra?
   La idea fundamental con la que estamos trabajando es la de hacer una puesta al día del concepto naturalista clásico. Pensamos que la puesta en escena con los cambios en vivo; sin interrupciones, ¨negros¨, ni telonazos le dará a la representación un dinamismo muy atractivo. También el uso de anacronismos y el componente fantástico es muy apropiado para esta obra, que se pretende original, actual y diferente.


-¿Qué tienen pensado para el vestuario?
   Bueno, en realidad el vestuario no es en sí tarea nuestra, sin embargo, es verdad que tiene que haber una cohesión de todos los elementos visuales que intervienen en escena, y es el diseño de la escenografía el que da, por así decirlo, el pistoletazo de salida para todo el ámbito visual. En un sentido amplio la escenografía es todo lo que se ve, aparte de la interpretación musical, actoral y cantada. Todas estas interacciones al final han de tener una unidad y compenetración tan grandes como sea posible. Como es sabido, una ópera es, en esencia, una obra de arte total.

-¿El montaje será idealizado, infantil o para adultos?
   Esta opera, basada en un cuento infantil alemán y posteriormente recopilado por los hermanos Grimm, no es solo para los niños, sino para ver en familia. De hecho es una obra que tradicionalmente se representa en vísperas navideñas en todo el mundo, como el ballet ¨Cascanueces¨, por ejemplo. Debe satisfacer a los pequeños, pero también a sus papás. ¨Hänsel y Gretel¨ es una bella obra de iniciación a la ópera para el público infantil, que con el paso del tiempo se convertirá en público adulto amante del género.

-¿Se representara una versión alegre o siniestra de Hänsel y Gretel?
  La obra tiene momentos divertidos, poéticos y también terribles; todo lo cual lleva a que el espectador reviva estos sentimientos y los disfrute. La escena final es la apoteosis de toda la obra y habla de libertad y reencuentro; y con esta sensación de plenitud es con la que el público, infantil y adulto, sale a la calle. Esto es lo que pretendemos conseguir.
   
-¿La iluminación tendrá un papel fundamental en esta obra? ¿De qué tipo?
   El papel de la iluminación en las artes escénicas es enorme. Nos aproxima a los estados anímicos y emocionales adecuados al momento dramático. La iluminación es capaz de hacer que unos buenos decorados no luzcan o de conseguir que unos decorados mediocres resplandezcan. La luz es un elemento fundamental en toda escenografía, sin embargo la tendencia de hacer escenografía solo con iluminación y proyecciones no se explica algunas veces sino por el componente económico. En esta puesta en escena para la escena final hemos diseñado, considerando el concepto de le desmaterialización de los elementos escenográficos, una atmosfera utilizando solo efectos de iluminación; porque nos parece que irá muy bien con la música y el argumento en este caso y para resolver la aparición de la numerosa escolanía que participa en la obra.


-¿Cómo tienen pensado representar elementos tan importantes como el bosque o la casa?
   Tanto el bosque como la casita son corpóreos sobre carras de una escala considerable. Para el diseño de la casita hemos visto los trabajos de escenografía de Hans Poelzig y de Tim Burton. Así que en lo referente al estilo se podría calificar de expresionista, gótico y fantástico, pero sin olvidarnos de una estética actual.

-Ya hay muchas cosas pensadas ¿como creen que será la representación de estas ideas?
   Creemos que hay en marcha un proceso de decantación y síntesis de las muchas ideas primeras, donde se va eliminando lo más anecdótico y va ganando peso todo aquello que profundiza el espíritu de la obra. Estamos convencidos que el nivel de representación de las ideas escenográficas, con la inestimable ayuda del Teatro Maestranza y de los compañeros de los distintos centros docentes, será más que digno.

-¿Se ha eliminado alguna escena donde se requería gran escenografía?
  En realidad si; pero veamos su explicación: Se diseñó un interior para la casa de la bruja, que era la cocina donde preparaba a sus víctimas. Este interior recreaba las imágenes de una cocina industrial, matadero industrial y horno crematorio (exterminio industrial), con ese aspecto primera mitad siglo XX, entre aséptico y cutre (sucio por el uso). Era en cierto sentido muy evocador y wagneriano. Sin embargo por los recortes que se le han hecho a libreto y partitura original este cambio solo servia para ilustrar minuto y medio de espectáculo, por lo cual se ha optado por otra solución más práctica.

-¿Qué opinión tienen de este proyecto?
   Este es un proyecto pionero en España. Relacionar las capacidades de producción del Teatro Maestranza y las capacidades de docentes y alumnado de distintos centros y disciplinas pertenecientes a la Delegación Provincial de Educación de Sevilla a través de la gestión de Marina es muy, muy interesante. Además; si el resultado, esperemos que sí, es atractivo, puede convertirse en una receta para futuras colaboraciones, receta quizás exportable a otros lugares. Este proyecto supone también un acercamiento entre un público joven y los jóvenes artistas y técnicos que participan directamente en él y el mundo de la ópera; de manera que a la vez podamos disipar la idea de que la opera es un género elitista y apartado de los gustos y de la sensibilidad general, especialmente en los sectores más jóvenes de la población. Para nosotros, tanto a título personal como de los alumnos de la Escuela de Arte de Sevilla, es todo un honor participar en él.
  
-¿Tienen alguna otra experiencia en ópera?
   Al margen de nuestros trabajos como escenógrafos, desde hace seis años empezamos a hacer colaboraciones para el diseño y realización de escenografías teatrales a través de la Escuela de Arte. En principio fueron con el Conservatorio profesional de Danza de Sevilla para sus Ballets, clásico y español, en el Teatro Central, en la actualidad seguimos colaborando con ellos y este año está programado el ballet Giselle. Hemos hecho escenografias también para obras de teatro e incluso hicimos la zarzuela “La Verbena  de la Paloma” para la Compañía Lírica Andaluza en colaboración con la Universidad de Sevilla. El curso pasado tuvimos, por fin, una incursión muy bonita en el género operístico. Fue para una adaptación de Los Cuentos de Hoffmann en tres actos, que se representó en el Teatro Alameda. Estaba interpretada por niños de cinco años, que hacían play back, declamaban y bailaban para un público de aproximadamente la misma edad. El resultado fue encantador y quedó todo muy profesional.
  
-¿Tienen como referencia algún montaje en concreto?
   Muchos de los que se han hecho en los últimos años, pero solo con la idea de no parecernos a ninguno, siempre con la intención que el resultado sea original.



lunes, 28 de febrero de 2011

ANA HERNÁNDEZ-SANCHIZ, DIRECTORA DEL PROYECTO PEDAGÓGICO "PRODUCE UNA ÓPERA"


1.      ¿Podría hacer una breve presentación de su trabajo y su trayectoria profesional? Coméntenos su experiencia general en el mundo de la música clásica.

Como especialista en educación musical y actriz, mi campo de acción se halla entre ambos mundos, el de la pedagogía y el de la escena. Esto me permite desarrollar proyectos tan interesantes como “Produce una ópera” o “Adopta un músico”. Mi labor pedagógica en este sentido, alrededor de la música clásica, comenzó hace más de diez años en el ciclo de conciertos escolares del Gobierno de Navarra, como narradora y creadora de materiales didácticos. A partir de ahí he tenido la suerte de trabajar con las principales orquestas y formaciones musicales de España, así como de coordinar y dirigir proyectos en colaboración con instituciones como la Fundación Caja Madrid, la OCNE, la Fundación Antonio Gades, el Museo Thyssen o, en la actualidad, el Teatro de la Maestranza.

2.     ¿Ha sido siempre aficionada a la ópera? ¿cómo ha llegado a trabajar en este mundo?

Precisamente llegué al mundo de la interpretación a través de la ópera. Yo estudiaba en el conservatorio de mi ciudad, Pamplona, donde cantaba en varios coros de cámara. Con 16 años ingresé en el Orfeón Pamplonés y me propusieron participar en el coro de ópera que se iba a formar. Mi primera ópera fue un “Don Pasquale” en el Teatro Gayarre, nada menos que con María Bayo y Carlos Chaussson... curiosamente también fue la primera ópera dirigida por el maestro Miquel Ortega. Posteriormente montamos “L’Elisir d’amore”, donde tuve contacto con las gentes del teatro pamplonés a través del director escénico y los actores que participaban como figurantes. Me enamoró ese mundo y poco a poco me centré en la interpretación teatral.

3.     ¿Cómo surge la idea de “Produce una ópera”? ¿En qué consiste el proyecto?

La impulsora de este proyecto es Remedios Navarro, que me pidió diseñar un proyecto de carácter implicativo, al estilo del “Adopta un músico” que íbamos a emprender con la ROSS, pero centrado en la ópera. Consideré interesante repetir el modelo de acercarnos al arte a través del contacto y el trabajo directo con los profesionales (los profesores de la orquesta en el caso de “Adopta...” y los técnicos del teatro en el caso de “Produce una ópera”). En este caso, la propuesta de participación está destinada a los estudiantes de módulos de Formación Profesional de diferentes especialidades, que trabajan bajo la supervisión de los jefes de los diferentes departamentos del propio Teatro Maestranza. A esto le sumamos la participación en escena y en el foso de más de cien jóvenes artistas, instrumentistas y niños de la escolanía, seleccionados por el maestro Pedro Vázquez en los conservatorios y centros escolares sevillanos, que acompañarán en la interpretación musical de “Hansel y Gretel” a los solistas, pertenecientes al Coro del Teatro de la Maestranza.

 En  "Cuéntame el canto" espectáculo
didáctico del Teatro Real de Madrid
4.     Nuestro centro también está participando en el proyecto “Adopta un músico” ¿puede comentarlo?

Este proyecto llegó a la Orquesta Nacional hace seis años de la mano del clarinetista y pedagogo musical británico Mark Withers, y se basa en el acercamiento a la música sinfónica y al trabajo de compositores e intérpretes a través de la creación y la interpretación musical. Tomamos una obra programada en la temporada de la orquesta (en este caso se trata del ballet “Panambí” de Ginastera) y los alumnos de los cuatro centros participantes realizan su propia música, basada en diferentes aspectos de la original. No se trata de copiar o versionar, sino de recrear, de hacerla suya con la ayuda de un músico de la ROSS. En el caso del IES Vistazul, contamos con la colaboración del trompa Angel Lasheras. La fase final del proyecto consiste en la asistencia de los participantes al ensayo general en el que la orquesta interpreta la obra de Ginastera en el Maestranza y un concierto de todos los alumnos con sus músicos adoptados, que tendrá lugar el domingo 5 de marzo, también en el teatro. Tras un descanso, será la propia ROSS la que interprete el ballet “Panambí” de Ginastera.

5.     ¿Puede comentar su experiencia pedagógica en otras ciudades de España? ¿qué resultados se han obtenido? ¿No cree que Sevilla se está incorporando con cierto atraso a este tipo de actividad?

Las experiencias de las diferentes ciudades no distan tanto unas de otras. La mayoría se centran en los ciclos de conciertos para escolares y en familia, con diferentes formatos: cuentos musicales, propuestas de carácter más escénico, conciertos participativos... Este tipo de actividad ya viene desarrollándose en Sevilla también desde hace años, con los conciertos didácticos ofrecidos por la ROSS y la programación infantil y escolar del Maestranza.  Si nos referimos a proyectos como los que venimos comentando, de carácter activo e implicativo, no llevan tanto tiempo desarrollándose en otros lugares. De hecho, la ROSS es la primera orquesta tras la ONE, que lo introdujo en España, en incorporar el modelo “Adoptar” a su acción educativa. Ahora acabo de comenzar este proyecto también en Bilbao con la BOS. En cuanto al proyecto “Produce una ópera”, el Teatro de la Maestranza de Sevilla es pionero en llevar adelante una propuesta de esta envergadura.

6.     ¿Qué rasgos destacaría de su  experiencia en Sevilla? ¿podría comentarnos qué le parece la respuesta del público, la organización, la ayuda de la Administración y la colaboración de unos y otros?

Mi experiencia anterior con el público sevillano se centra en los conciertos para escolares organizados por la ROSS, en los que he participado en los últimos años. Siempre han funcionado muy bien y he disfrutado mucho compartiendo esos momentos con los niños sevillanos. No dudo de que la respuesta del público en estas nuevas propuestas va a ser increíble, más teniendo en cuenta que el escenario estará repleto de jóvenes artistas sevillanos y de su obra, en forma de escenografía, vestuario, maquillaje y peluquería, iluminación... Los espectadores tendrán en sus manos un programa diseñado y escrito también por jóvenes estudiantes... Hay tanta ilusión y esfuerzo que es difícil que pueda salir mal.
Por supuesto, el Teatro Maestranza, desde Remedios hasta el equipo técnico, se está volcando en este proyecto y da gusto ver la ilusión y las ganas con las que se está afrontando, a pesar del esfuerzo que supone. En cuanto a la Administración, una de las piezas claves de este proyecto es Marina Sanz, la coordinadora pedagógica de la Delegación de Educación, que está absolutamente centrada en esta labor de encajar todas las piezas entre los centros participantes y el Teatro. No me imagino este proyecto sin esta importante colaboración institucional.
En "Pulcinella", de Stravinsky (Concierto didáctico con la ROSS)

7.     Como experta en pedagogía musical ¿Qué opinión le merece el ejemplo de la orquesta Simón Bolívar y la labor de José Antonio Abreu? ¿Cree que es una experiencia trasplantable a Europa?

Experiencias como ésta nos hacen seguir confiando en la educación artística como medio para mejorar las condiciones de vida de la gente, no sólo a nivel económico y social... Creo que todos somos más felices cuando nos sentimos partícipes de un proceso artístico y de un grupo humano que busca un objetivo común. Es el caso del sistema de escuelas y la orquesta ideada por Abreu. Es emocionante ver la labor que vienen realizando en unas circunstancias muy complicadas. Obviamente, la situación social en Europa es otra, por lo que el fenómeno de las orquestas de jóvenes está arraigado como un elemento más de la formación musical. De hecho, en nuestro país prácticamente todas las comunidades tienen su propia orquesta joven. Como acción educativa de integración social, me viene a la cabeza la experiencia desarrollada por Sir Simon Rattle con la Filarmónica de Berlín y 250 jóvenes bailarines (estudiantes de colegios e institutos de zonas desfavorecidas), en torno a “La consagración de la primavera”, que está plasmada en la estupenda película “Esto es ritmo!”.

8.     ¿Conoce el “Diván Este-Oeste? Muchos sevillanos consideran que su costoso mantenimiento no tiene una rentabilidad artística o cultural grande en la ciudad ¿Cree que podrían buscarse actividades educativas a partir de ella que redundaran en un mejor aprovechamiento de la experiencia?

Creo que es una iniciativa muy interesante en su propuesta y objetivos, pero no tengo información suficiente sobre su implicación en la realidad cultural de Sevilla. Obviamente, creo que toda institución cultural debe tener su reflejo en su entorno cercano.

9.     ¿Había trabajado anteriormente en el montaje de óperas por y para jóvenes? ¿Qué  títulos?

Sí, aunque nunca me había embarcado en un proyecto tan completo como éste, donde todos los detalles de la producción pasan por el trabajo de jóvenes estudiantes. Las últimas producciones en las que colaboré fue en la ópera de marionetas de Haydn “Filemón y Baucis”, con la Fundación Caja Madrid, y “El diluvio de Noé” de Britten, para la Semana de Música Religiosa de Cuenca, en la que trabajé a nivel escénico con los chavales del coro del conservatorio de esa ciudad. Tras ese estreno la ópera se repuso en el Teatro Real, fue un trabajo intenso y muy emocionante. Años atrás, en Pamplona, fundé la compañía Ópera de Cámara de Navarra, con la que estrenábamos una ópera infantil cada navidad. Comenzamos con producciones externas, como “El pequeño deshollinador” de Britten, para la que preparé un coro infantil con niños y niñas de Pamplona, y enseguida dimos el salto a la producción propia, con obras de repertorio o estrenos de nuevas óperas encargadas a diferentes compositores, siempre basadas en cuentos populares: “El flautista de Hamelin”, “El traje nuevo del emperador”, “Ali-Babá y los 40 ladrones”...

10. ¿Qué opina personalmente sobre la ópera de Hänsel y Gretel? ¿Le ha resultado más gratificante participar en esta ópera que otras? ¿cómo valoraría su experiencia en “Produce una ópera”?

Bueno, nos encontramos en pleno proceso de producción y todavía la ópera no ha sido puesta en pie. Lo mejor está por venir, seguro que esta pregunta la podría responder mejor en abril, tras el estreno... Pero no cabe duda de que, por las características del proyecto, esta ópera es la más especial de aquellas en las que he participado. Valoro sobre todo el gran esfuerzo de todos los alumnos y de los profesionales implicados, así como las relaciones humanas que se establecerán. Sin duda, el resultado será impresionante, pero creo que el proceso de producción en sí mismo es lo más valioso.

11. ¿Cree que este tipo de actividad puede servir para revitalizar la música clásica y atraer hacia ella a un público joven?

Sin duda alguna, lo creo y confío en ello. Por eso considero que soy afortunada de trabajar en lo que me gusta y puedo defender desde el entusiasmo cada uno de los proyectos en los que participo.

12. ¿Cómo se desarrolla su trabajo con los alumnos de instituto?

En el momento actual del proceso, no tengo un contacto directo con los alumnos de este instituto, ya que el trabajo está distribuido por departamentos. Ellos trabajan y se reúnen directamente con Rocío Castro, la Directora de relaciones externas del Maestranza.
En el caso de “Adopta un músico” sí he realizado junto a Rafael Espigares, el profesor de música, el trabajo de aula durante las tres visitas que ha realizado Ángel Lasheras, el músico adoptado, al instituto.

13. ¿Considera que la preparación musical que se imparte en la enseñanza media de nuestro país es suficiente, en comparación con otros países de Europa?

En este país nos falta, en primer lugar, tradición musical. Uno de los grandes problemas radica en la Educación Primaria. Una sesión semanal de 45 minutos no es suficiente para desarrollar un trabajo serio en torno a la música. Se sigue considerando una asignatura “de relleno”, no se le da a la educación artística la importancia que realmente tiene. Esto hace que no se llegue, en líneas generales, con una preparación ni una mentalidad apropiadas a las enseñanzas medias.

14.  ¿Sabe si en otros países de nuestro entorno existen habitualmente actividades del mismo tipo que las que se están realizando en Sevilla?

En Gran Bretaña, por ejemplo, hay una gran tradición de programas pedagógico-musicales  a través de la participación directa del alumnado, no solo a través de la asistencia a conciertos. De hecho, el proyecto “Adopta un músico” es un modelo que procede de ese país. En Francia también se desarrollan proyectos por parte de las orquestas, talleres participativos en la Ópera de París, el Museo de la música... En Portugal, por ejemplo, hay un grupo que se dedica a crear y realizar por toda Europa conciertos para bebés... Por suerte, los programas de educación e inclusión social a través de la música están cada vez más difundidos y valorados.

15.  ¿Cree que la actual crisis económica puede afectar negativamente a la financiación de las actividades culturales y educativas?

Por desgracia, así es. Creo que ningún sector se va a salvar, pero los recortes en cultura y educación suelen estar en lo alto de la lista de recortes... Sin embargo, creo que los gestores se esfuerzan mucho por optimizar los recursos y seguir programando, recurriendo a plantillas más reducidas, propuestas de cámara y pequeños formatos. Por otra parte, la falta de financiación para grandes conciertos puede hacer que se desarrollen más otras propuestas didácticas, como talleres o proyectos de trabajo directo en los centros escolares, con implicación directa de los alumnos.

Ensayo de un concierto didáctico en Pamplona, con la Sinfónica de Navarra,
la Escolanía del  Orfeón Pamplonés y 200 niños de distintos centros escolares


16. ¿Puede contarnos alguna anécdota, algún fallo técnico o algo gracioso que le haya sucedido en su actividad pedagógica?

La verdad es que, curiosamente, las mayores anécdotas me han sucedido en las producciones profesionales en las que he trabajado como intérprete: ropa que se engancha en la escenografía o en un compañero y te obliga a improvisar en el momento, lapsus y blancos de texto que hay que salvar...
En los proyectos pedagógicos siempre acaba saliendo todo rodado, cada uno da lo mejor de sí mismo y cuida hasta el último detalle.

Sí pasan cosas curiosas en las visitas a los centros escolares, sobre todo de Primaria... Algunas preguntas de los chavales a los músicos no tienen desperdicio, como ésta: “¿cuál es tu NOTA favorita?”. La cara de sorpresa del violinista fue un poema... “No sé... todas son bonitas”, respondió al final.

Una que me ha pasado a mí (por eso siempre intento apuntármelo todo), es estar trabajando con una orquesta y, en el ensayo general, cambiar el nombre. Me pasó por ejemplo en Córdoba.... la presenté como Orquesta de Granada. Por suerte, no había público y los músicos se lo tomaron a risa. ¡Es lo que tiene viajar con frecuencia!


sábado, 26 de febrero de 2011

TEATRO MAESTRANZA: EQUIPO DE GESTIÓN DEL PROYECTO

Una aproximación al amplio equipo de profesionales del Teatro de la Maestranza que está supervisando la producción de "Hänsel y Gretel" nos permite hacernos idea de la importancia del proyecto, y también de la complejidad que tiene una empresa como esta. Ya hemos publicado en estas páginas las entrevistas a la directora gerente del Teatro, Remedios Navarro, al director musical de la producción, Pedro Vázquez, a la regidora, Maribel Macías y a la Jefa de Relaciones externas, Rocío Castro. Aquí traemos a los restantes miembros de ese gran equipo (hay otros muchos "héroes anónimos" que, por razones de espacio, no podemos mencionar) que nos ofrecen un panorama bastante completo de lo que se está haciendo. 

Ana Esteban, Jefa de Producción


Ana Esteban es Perito Mercantil. Durante 20 años formó parte de la Ópera de Bilbao (ABAO), llegando a ser presidenta del Coro de Bilbao, labor que compaginaba con el de Jefa de Línea Marítima. Posee estudios de Solfeo y Canto. Durante 7 años fue Directora General de la Ópera de Bilbao, y desde 2005 ocupa el cargo de Jefa de Producción en el Teatro de la Maestranza.
En cuanto a “Produce una ópera”, Ana Esteban nos cuenta cómo está siendo el trabajo del Departamento de Producción con los alumnos que integran este proyecto.

 ¿Qué me puede decir de “Produce una ópera”?

-Es un proyecto pedagógico muy interesante porque colabora con el desarrollo de los alumnos, otorgándole la posibilidad de formar parte del complejo proceso del montaje de una ópera. Es una experiencia única, en la que los chicos viven en primera persona el trabajo que en el Teatro se lleva a cabo cada vez que hay que poner en escena una ópera. Además todo esto les ayudará a su formación como futuros profesionales.

El Departamento de Producción, ¿de qué se está encargando exactamente en este proyecto?

- Junto al Instituto Néstor Almendros, uno de los centros educativos participantes de “Produce una Ópera”, nos encargamos de la producción de la obra que se pondrá en escena. Digamos que colaboramos con sus alumnos, les guiamos y marcamos posibles pautas para que el resultado final sea lo más satisfactorio posible.

 ¿Cómo ve a los alumnos?
 -Muy ilusionados e involucrados en todas las tareas que realizan. Tienen muchísimas ganas de aprender y conocer todo lo que rodea al mundo operístico. Realmente lo están viviendo con una gran intensidad y emoción.

¿Cómo es dirigir a un equipo de producción para un proyecto como “Produce una ópera”?
 - Hay que dedicarle mucho tiempo, por ello nos distribuimos el trabajo entre las personas que componemos este departamento. Los alumnos son el componente principal del proyecto, por lo que les tenemos que dedicar toda la atención que requieren. Nuestro trabajo consiste en explicarles los distintos pasos que conlleva una producción de una ópera, para que así ellos, con todas los nociones necesarias, trabajen en la producción de la obra. Claro que sus trabajos son supervisados por nosotros.


Lola Chavarría, Jefa de Sastrería


Estudió Diseño y Moda, y decidió especializarse en vestuario de teatro tras realizar un curso de Escenografía en Sevilla. Empezó a trabajar en diversos teatros haciendo vestuario en 1989, hasta que en 1995 comenzó su vida laboral como Jefa de Vestuario en el Teatro de la Maestranza. En cuanto a “Produce una ópera”, el Departamento de Sastrería es un eslabón muy importante, por lo que su participación con los jóvenes es indispensable.

¿Cómo concibe “Produce una ópera”?
- Son varios los factores que lo hacen un proyecto interesante, pero fundamentalmente lo que destacaría sería su didáctica. A los alumnos se les otorga la posibilidad de conocer de cerca y de manera directa un mundo que para la mayoría de ellos es bastante desconocido, hablo obviamente de la ópera. Montar una producción operística requiere de un trabajo en grupo entre todos los departamentos, y los chicos a través de “Produce una ópera” ven cómo se hace, ya que la manera de trabajar en un teatro es bien diferente al resto de los ámbitos. Además, considero que este proyecto les va a abrir nuevas puertas profesionales. Tienen que aprovechar todo lo que aquí les ofrecemos.


¿Cómo es el trabajo que se lleva a cabo en sastrería dentro de este proyecto?
- Los alumnos son los encargados de realizar los diseños, siendo guiados por la Directora de Escena y por mí, que nos encargamos, partiendo de nuestra experiencia, de estudiar a los personajes y de determinar lo que queremos transmitir. Ante todo, les damos la oportunidad de aportar su creatividad, y lo cierto es que lo están haciendo muy bien. Además les ofrecemos nuevas maneras de trabajar, transmitiéndoles nuevas ideas. Así es como obtenemos un resultado final que es muy satisfactorio para todos.

¿Cómo es la relación que habéis mantenido con los alumnos?
- Es verdaderamente estupenda, formamos un equipo magnífico. Nos reunimos según la carga de trabajo que tengamos. Por el momento ya han efectuado el proceso de presentación de los modelos y ahora mismo nos encontramos inmersos en la elección de las telas. Una vez que esto ya esté hecho y el patrón se establezca, empezaremos a crear el correspondiente vestuario.

¿Qué crees que supone “Produce una ópera” para los alumnos que lo integran?
- Es una gran experiencia para los jóvenes porque pueden aprender mucho de todo esto. Casi ninguno de ellos habían escuchado ópera hasta el momento, y han descubierto que aquí hay otras opciones profesionales que hasta ahora no entraban dentro de sus esquemas. Entre otras muchas cosas, este proyecto va a contribuir a que obtengan un mayor conocimiento musical.

Encarna Chaves, Técnico Oficial de Utilería


Encarna Chaves es graduada por la Escuela de Arte, especialidad en Decoración y Diseño Publicitario. Se ha dedicado a la decoración desde 1995, así como a la restauración, modelado y escultura en parques temáticos. Su andadura en el Teatro de la Maestranza comenzó en 1995 como Auxiliar de Utilería en ópera. Actualmente es Técnico Oficial de Utilería. Encarna Chaves es otra de las trabajadoras del Teatro que se encuentran inmersas en el proyecto “Produce una ópera”.

¿Cómo concibe el proyecto “Produce una ópera”?

- Es una iniciativa excepcional porque ofrece a los jóvenes la posibilidad, no sólo de ver “in situ” los diferentes trabajos que se desarrollan en torno a una producción, sino también de llevarlos a cabo. Y esto no siempre es posible hacerlo en las escuelas donde ellos estudian. Digamos que este proyecto les ofrece la oportunidad de poner en práctica en el Teatro la teoría que aprenden en sus centros.


¿Cuál es exactamente su labor dentro de “Produce una ópera”?
- Pues dentro de la utilería, mi función consiste básicamente en supervisar todos los trabajos que aquí se realizan.

Los jóvenes ya han comenzado a trabajar, en su caso ¿ha tenido ya un primer contacto con ellos?
En el primer contacto con los chicos salí muy contenta porque les vi motivados y sobre todo con muchísimas ganas de trabajar. Pero lo cierto es que la utilería es la última parte del proceso de una producción, por lo que todavía no he tenido la ocasión de tratar con ellos directamente, no hemos comenzado aún a trabajar codo con codo.

¿Qué espera, tanto a nivel personal como profesional, de este proyecto?

- A nivel profesional estoy segura de que me va a enriquecer porque además hasta el momento no he realizado nada similar a lo largo de mi trayectoria laboral. A nivel personal, voy a tener la ocasión de tratar con gente que tiene inquietudes y muchas ganas de trabajar y esto me aporta un aire fresco y diferente. Todo cambio supone un reto, y este sin duda lo es. Además mediante este proyecto se logra salir de la rutina, aunque he de decir que el trabajo en el Teatro casi nunca llega a ser rutinaria porque cada obra es un mundo diferente que hay que poner en marcha.



José García Bermúdez, Jefe de Maquinaria.


Es Jefe de Maquinaria en el Teatro de la Maestranza desde 1995, aunque lleva trabajando para este Teatro desde 1991. A lo largo de su trayectoria profesional ha formado parte de muchos proyectos de este Teatro, y en esta ocasión también lo hace para “Produce una ópera”.

¿Qué le parece “Produce una ópera”?
- Es un proyecto que ha llenado de ilusión a los chicos que en él participan, fundamentalmente porque este proyecto pedagógico se acerca bastante a la realidad. Con él conocen de primera mano el mercado laboral, por lo que es muy ilusionante, ya que lo que están haciendo es desarrollar funciones que en un futuro podrán llevar a cabo dentro de sus profesiones.

¿Qué función desempeña dentro de este proyecto?

-Mi departamento se está encargando de construir la mayor parte de la escenografía que se pondrá en escena para la producción. Una vez que la escenografía esté construida, se entregará a los alumnos para que ellos se encarguen de decorarla. Para ello, nosotros le entregamos toda la logística que les sea necesaria. Lo cierto es que hasta el momento no han comenzado a realizar este trabajo porque la escenografía no está aún terminada. He de decir que el diseño de la escenografía se eligió mediante un concurso. Los profesores y alumnos propusieron sus diseños, y finalmente se ha elegido el que se ha considerado la mejor propuesta.


¿Qué resultados espera obtener de “Produce una ópera”?
- Trabajar con gente joven es muy gratificante, sobre todo porque todos ellos tienen una gran ilusión y ello se refleja  en cada tarea que realizan. Obviamente esta ilusión y ganas se contagian, y eso es lo que hacen conmigo. Pero fundamentalmente lo que espero es que ellos se queden con un grato recuerdo de toda esta experiencia y les sirva para su futuro profesional.

¿Repetiría, pues, esta experiencia?
- Sin duda, sí.

Juan Manuel Guerra Curado, Jefe de Iluminación.


Juan Manuel Guerra es Jefe de Iluminación del Teatro de la Maestranza. Como tal ha coordinado, tanto en Sevilla como en giras, la luz de las producciones del Teatro, colaborando con los maestros iluminadores y escenógrafos que han firmado las mismas. Ha creado por su parte la iluminación tanto para producciones propias del Maestranza como para las procedentes de otros teatros remontadas en Sevilla. También realiza con frecuencia el diseño de luces para espectáculos de flamenco. En esta ocasión colaborará con los jóvenes pertenecientes a “Produce una ópera”.

¿Qué opinión tiene acerca de este proyecto pedagógico?
- Lo único que puedo decir es que es un proyecto muy interesante.

Como Jefe de Iluminación, ¿cuál va a ser su aportación a los jóvenes que forman parte de “Produce una ópera”? y ¿qué actitud están mostrando ante esta iniciativa?

- Mi función es asesorar a los alumnos que se van a dedicar a realizar el diseño de la ópera. Hasta el momento les he impartido tres clases: una de conocimiento del material, otra de dirección de luces y otra de creación de memoria. Lo cierto es que hasta el momento he obtenido una muy buena respuesta por parte de los alumnos, están muy entregados.

¿Qué espera de un proyecto de tales características?
- Lo único que espero es que todo salga como desean tanto el Teatro de la Maestranza como la Delegación de Educación.

lunes, 14 de febrero de 2011

REMEDIOS NAVARRO, DIRECTORA GERENTE DEL TEATRO MAESTRANZA

Por María Roldán y Juan Carlos Polo
- ¿Podría hacer una breve presentación de su trabajo y su  trayectoria profesional?
Soy licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Málaga. Posteriormente me incorporé al mundo de la gestión a través de un Máster en Gestión Cultural. Profesionalmente siempre he estado muy vinculada a la gestión a través, inicialmente,  de los coros; yo soy cantante, mejor dicho he sido cantante en tres coros de Málaga. Y además desde la fundación de la Orquesta Filarmónica de Málaga en el año 1991, el 14 de febrero hará 20 años, pertenezco al equipo de gestión. Y desde 2004 me tocó cubrir otra etapa, aquí en Sevilla, como gerente de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y directora gerente del Maestranza.
- ¿Cómo describiría su experiencia general en el teatro?
Mucho trabajo, por supuesto. Orquesta y teatro son dos empresas independientes, pero si puedo tirar de estos dos “colosos”, como yo los llamo, es por dos motivos: en primer lugar porque tengo detrás a dos equipos que me ayudan a llevar adelante este proyecto y en segundo lugar, porque soy una enamorada de mi trabajo, que es un estímulo fundamental.
-¿Ha sido siempre aficionada a la ópera?
Sí, soy cantante, imagínate. Soy una de las fundadoras del Coro de Ópera de Málaga, así que he cantado ópera desde 1988. E incluso he cantado en Sevilla, el montaje de Zeffirelli de “La Bohème”  en 1995, con el Coro de Málaga.
- ¿Cree que el importante papel cultural que desempeña el Teatro Maestranza en Sevilla está suficientemente avalado por la Administración?
Si, el teatro de la Maestranza cuenta con cuatro administraciones consorciadas que lo apoyan económicamente. Efectivamente, en estos momentos de crisis estamos sufriendo aprietos, como todas las administraciones. Pero desde luego el apoyo institucional al Maestranza está fuera de toda duda, igual que el apoyo del público, que es nuestro principal patrimonio.
- Tenemos entendido que al mismo tiempo que “Hänsel y Gretel” se van a realizar los ensayos y el montaje de “El cazador furtivo” ¿Cómo es posible simultanear ambas producciones?
Desde el punto de vista espacial es posible gracias a la ampliación del escenario que comenzó en 2005, concretamente en la chácena, la parte posterior del escenario. Ahora es posible mantener dos escenografías, en este caso “Hänsel y Gretel” y “EL cazador furtivo”; y no sólo tenerlas instaladas sino también moverlas, montarlas y ensayarlas, gracias al espacio del que disponemos y por supuesto a los profesionales del Maestranza.
¿Cuánto cree que costará el proyecto “Produce una ópera”?
“Produce una ópera” es un proyecto participativo en el que intervienen muchas personas de diversas entidades, por lo que el Teatro asumirá los gastos que le correspondan, que pueden ser dieciocho mil o veinte mil euros. Nos os preocupéis que si no hay se buscará, pero sin duda lo merece con tal de ver esa ilusión que se refleja en las caras de todos los jóvenes que participáis en el proyecto.
¿Es difícil coordinar a tantas personas en un proyecto de este calibre?
Por supuesto, muy difícil. Todos los compañeros coincidimos en que resulta más complejo casi que una ópera habitual como “El Oro del Rin”, que hemos representado en otoño; porque ha habido que hacer audiciones a escolanías, solistas y orquesta. Ha habido que coordinar a los centros educativos, a la delegación, menos mal que hemos tenido la ayuda de Marina Sanz como técnica de la Administración. En definitiva, muy complejo, mas difícil que una ópera habitual.
¿Cuáles son las mayores dificultades que tiene que afrontar desde su cargo?
El día a día. El día a día tiene muchas satisfacciones pero también muchos inconvenientes. En estos momentos, por ejemplo, jugar un poco con los ajustes presupuestarios.
¿Cree que se podrá llevar a cabo otros años?
No hay nada establecido, pero este proyecto nace con plena voluntad de continuidad. Ya veremos si con alguna modificación o tal como se está haciendo este año, pero nace con voluntad de continuidad, sin duda.
¿Cuál es su opinión personal sobre el proyecto “Produce una ópera”?
Yo creo en él totalmente. En realidad nosotros, el Teatro y la Orquesta, siempre hacemos programas pedagógicos para los jóvenes y para los niños; pero este proyecto tiene algo muy innovador, la participación al cien por cien de los jóvenes: desde el proceso creativo hasta las labores de funciones técnicas y el aspecto musical, ahí está la innovación. Un proyecto de este tipo sólo triunfa cuando la participación es muy alta, y en este caso es al cien por cien.
¿Y qué  opina sobre el proyecto “Adopta un músico”?
Es un proyecto enmarcado también en el vigésimo aniversario del Teatro de la Maestranza y la Orquesta de Sevilla, en el que los profesores de la Orquesta van a los institutos a trabajar con los niños, que después de varias sesiones de trabajo tocarán una obra que está ya programada en la temporada de la Orquesta. Este año se va a interpretar “Panambí”, de Alberto Ginastera, una obra que tiene un carácter muy rítmico; los alumnos harán su propia versión, es más, se recomienda no haberla oído antes. La función tendrá lugar el 5 de marzo, e irá seguida de una interpretación de nuestra Orquesta Sinfónica.
¿Cómo valora la relación del público sevillano con el Teatro?
Yo siempre digo que el público sevillano es nuestro mayor patrimonio. 180.000 espectadores, datos de la pasada temporada, me parece algo muy importante. Hemos tenido hace poco la representación de “La Bohème”, programada durante siete días con 1.800 localidades por función, y sin embargo ha habido que ampliar hasta un octavo día, con la satisfacción total del público. Muy recientemente hemos disfrutado del ballet “La Bella Durmiente” durante cinco días, con el teatro lleno. Es para estar orgullosos y satisfechos del público, ante el esfuerzo y el trabajo bien hecho del Maestranza y la Orquesta.

MARIBEL MACÍAS, REGIDORA DEL TEATRO MAESTRANZA

Por Sonia García Román, Laura Cañero, María Roldán y Juan Carlos Polo

- ¿Podría hacer una breve presentación de su trabajo y trayectoria profesional?
Llevo en el Teatro Maestranza diez años, y previamente he trabajado en otros teatros para otras producciones. Empecé en este mundo formándome cinco años en piano y estudiando la carrera de canto en el Conservatorio. El catedrático del Conservatorio me escuchó y me preguntó que si quería formar parte del Coro de Ópera del Gran Teatro de Córdoba. Aunque no formé parte del Coro, empecé a ver los ensayos de la ópera y descubrí un mundo apasionante, cómo se va formando desde la nada lo que luego el público percibe.  A partir de ahí empecé a trabajar haciendo regiduría en algunos teatros y posteriormente me llamaron de Sevilla, donde trabajo como regidora.

-Coméntenos su experiencia general en el Teatro Maestranza.
Me considero una persona muy afortunada, porque es un trabajo apasionante. Podría definirme como una persona apasionada y adicta a mi profesión. En la actualidad pienso que no podría dedicarme a otra cosa.

-¿Ha sido siempre aficionada a la ópera? ¿Cómo ha llegado a trabajar en ella?
Empecé a estudiar piano a los seis años, luego empecé a cantar en el Coro del Conservatorio, creé un cuarteto de música antigua, y a partir de ahí comencé a descubrir la ópera. Y entonces fue cuando decidí que no querría hacer otra cosa, que querría dedicarme a eso.

-¿Cuál ha sido el montaje más complejo que se ha realizado en el Teatro? ¿Y el que más le ha gustado?
A veces la complejidad en un montaje es técnica, a veces es musical y a veces es por volumen de personas. Un montaje técnicamente complejo fue “El Oro del Rin”, donde había una gran cantidad de problemas técnicos y era muy complicado que saliera bordado. Además me considero una persona muy perfeccionista, porque aunque haya realizado mi cometido bien, el resultado final depende de todos, y debemos trabajar como un equipo. Si el trabajo final no ha sido perfecto, te afecta igualmente, porque en definitiva lo que importa es que cuando suba el telón el público vea una función (independientemente de que te pueda gustar más o menos el estilo) que debe ser un espectáculo impecable. Y esa es la idea que le intento transmitir siempre a mi equipo del Maestranza, que sea un trabajo bien preparado  aunque luego el estilo guste más o menos. Nuestra labor es que salgan  todos los espectáculos del Maestranza perfectos.  Técnicamente las más difíciles han sido” El Oro del Rin”, “Doktor Faust” de Busoni, en la que los actores figurantes se prendían fuego, o “La Fanciulla del West”, en la que teníamos caballos, que al fin y al cabo son animales y pueden asustarse. Cada una tiene su dificultad.
Con especial cariño recuerdo “Romeo y Julieta”, concretamente por su director de escena, porque siempre trabajas con personas, y a veces se crea un ambiente mágico entre cantantes, músicos, actores…  También recuerdo  con especial cariño “L’elisir d’amore”, porque  el director me enseñó lo complicado que es hacer reír al público.  En general me llevo muy buena sensación de todas las óperas.

-¿Qué puede decirnos de la cooperación con el Director de Orquesta?
La función del director de escena va totalmente unida con el de orquesta. El director de escena quiere contar una historia, pero el director de orquesta también quiere contar una historia y es un trabajo que va ligado.

-¿Y hasta qué punto es cierta la tan comentada confrontación entre los planteamientos escénicos y los musicales?
Pues eso como siempre depende de la persona, porque hay directores musicales y de escena que son un poco radicales, pero yo creo que como todo en la vida lo importante es que haya un diálogo y que se pueda llegar a un punto que sea viable para los dos, que sea cómodo y vayan en sintonía.

-¿Cómo se está desarrollando el trabajo escénico con los jóvenes cantantes?
De momento  en este proyecto no hemos empezado con los ensayos. Lo que hemos hecho ha sido elegir los personajes, y en breve tendremos que ponernos a la tarea. Pero de momento no he tenido ninguna sesión con los cantantes.

-¿Se  ha basado para este montaje en rasgos de otras representaciones?
No, eso es precisamente lo que intentamos evitar. Me gustaría hacer algo diferente, no quiero que sea un “Hänsel y Gretel” tradicional, de los que hay miles, me gustaría que fuese distinto.

-¿Ha  supuesto alguna  complicación elegir las escenas de la obra que se van a representar?
No, lo que pasa es que la ópera en sí es bastante larga, y querían un formato de una hora. Entonces, viendo las exigencias que nos pedían hemos reducido la duración, pero no hemos hecho un recorte de los personajes básicos. Hemos quitado algunos trozos por el formato de una hora, pero se mantiene todo el desarrollo y la transición entre las 3 escenas.

-¿Al ser un cuento con una moraleja final, han adaptado la ópera a un ambiente más suave o han mantenido ese ambiente oscuro que sugiere el cuento?
No, vamos a suavizarlo un poco. El tema de los personajes se va a tratar de otra forma. La madre no será tan mala. El padre no será borracho. La bruja será mala, pero divertida. Yo como directora de escena en este caso tengo una idea diferente: Quiero un “Hänsel y Gretel” divertido, manteniendo su argumento pero suavizando un poco los personajes, sobre todo los padres. Tampoco los niños son abandonados en el bosque, sino que la madre se enfada y los manda al bosque a coger fresas por no realizar sus tareas.

Nos gustaría saber su opinión sobre la obra y su primera experiencia con “Produce una Ópera”
Me parece una obra maravillosa y musicalmente muy difícil. Se asocia fácilmente con el mundo de los niños, pero para mí el público infantil y juvenil es el más exigente. Y creo que a ese público le puede encantar.
El proyecto me parece algo muy interesante. Yo me quedo sobre todo con la ilusión de la gente, especialmente de los que están participando en el proyecto. Y como profesional  del teatro, con este proyecto también se va a dar a conocer más nuestra profesión. Se hará saber a los jóvenes y a los niños que hay profesiones que no son conocidas pero que son verdaderamente apasionantes.